Fiebre espirilar por mordedura de rata

Sinónimos: Sodoku

Prevalencia:

Herencia: Desconocido
Edad de inicio o aparición:

 

Resumen

La fiebre espirilar por mordedura de rata (RBF), también conocida como Sodoku (término japonés donde ‘so” es rata y ‘doku” veneno) está causada por el bacilo Gram-negativo Spirillum minus y se transmite a los humanos a través de mordeduras o arañazos de ratas infectadas.

La enfermedad está presente mayoritariamente en Asia. No se conoce la incidencia exacta.

La mordedura suele ser pequeña y cicatriza rápido. Sin embargo, entre 14 y 18 días después, en el lugar de la mordedura aparece una inflamación edematosa, dolorosa e indurada que puede ulcerar. Es seguida de fiebre, vómitos, escalofríos y una linfadenopatía local. En un 50% de los casos se desarrolla una erupción maculosa. En casos más raros se constata la presencia de articulaciones hinchadas, rojas y dolorosas.

Ocasionalmente se ha descrito: diarrea, vómitos, neuralgias, y complicaciones como endocarditis, miocarditis, hepatitis y meningitis. Spirillum minus está presente en la saliva de las ratas y sólo se transmite a través de mordeduras o arañazos. Se han descrito algunos casos de transmisión por otros animales (monos, ratones). Si no hay evidencia de mordedura, el diagnóstico se basa en la detección del bacilo, lo que no es fácil debido a su pobre crecimiento en un medio cultivo.

El diagnóstico diferencial incluye la estreptobacilosis, la fiebre de Haverhill y diversas infecciones bacterianas y víricas (enfermedad de Lyme, leptospirosis, brucelosis, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, malaria, fiebre tifoidea (ver términos), enfermedades asociadas a S. pyogenes y S. pyogenes, infección por S. aureus, gonorrea diseminada, meningococcemia, exantemas víricos, sífilis secundaria, virus de Epstein-Barr y coxsackievirus).

El manejo pasa por evitar cualquier contacto directo o indirecto con animales hospedadores, y por un enfoque terapéutico (tratamiento local y terapia antimicrobiana). El tratamiento más efectivo es la penicilina G, ya que se conoce poco sobre la susceptibilidad del bacilo a otros antibióticos. En ausencia de tratamiento, los síntomas desaparecen en 3-4 días, pero pueden producirse nuevos episodios entre 3 y 10 días más tarde. La lesión inicial puede volverse necrótica y descamarse. Los episodios pueden darse regularmente durante el primer año de infección, pero generalmente los síntomas desaparecen a los dos meses.

Si no se trata, la tasa de mortalidad por complicaciones es de un 6,5 % aproximadamente.

 

 

Revisores expertos

  • Dr François TREMOLIERES

 

 


Fuente: Orphanet (Fiebre espirilar por mordedura de rata)


 

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