Enfermedad de Pelizaeus-Merzbacher

Sinónimos:

Prevalencia: 1-9 / 1 000 000

Herencia: Recesivo ligado al X
o Dominante ligado al X

Edad de inicio o aparición: Cualquier edad

 

Resumen

Definición de la enfermedad

La enfermedad de Pelizaeus-Merzbacher (PMD) es una leucodistrofia ligada al cromosoma X caracterizada por retraso psicomotor, nistagmo, hipotonía, espasticidad y retraso mental variable. Se clasifica en tres formas según la edad de aparición y la gravedad: connatal, transitoria, y PMD clásica.

Epidemiología

La prevalencia estimada es de 1/400.000. La PMD afecta a los hombres, pero también se han descrito algunas mujeres en heterocigosis que presentan un fenotipo más leve (PMD en mujeres portadoras).

Descripción clínica

La enfermedad tiene un amplio espectro clínico. La forma connatal es la forma más grave y se presenta, desde el nacimiento, con hipotonía, nistagmo, dificultades respiratorias y estridor, con subsiguiente retraso motor y cognitivo y tetraparesia espástica. La forma clásica se manifiesta durante los primeros 2 meses de vida con nistagmus e hipotonía, que es sustituida progresivamente por espasticidad. Más adelante, los síntomas incluyen ataxia, déficit en el desarrollo motor y déficit intelectual. La forma transitoria tiene una gravedad intermedia entre las formas connatal y clásica. La manifestación más leve de la PMD (leve retraso motor y del desarrollo a partir de los 2-3 años de edad, apareciendo posteriormente paraplejía espástica, ataxia y/o déficit intelectual leve) no se distingue claramente del síndrome de paraparesia por PLP1, que consiste en características leves de la PMD asociadas con neuropatía periférica y paraplejia espástica compleja 2 (SPG2; por sus siglas en inglés), un trastorno caracterizado principalmente por la marcha espástica en su forma pura.

Etiología

La PMD es un trastorno ligado al cromosoma X debido a mutaciones o alteraciones en la dosificación del gen PLP1 (Xq22) que causan la hipomielinización del sistema nervioso central (SNC). La PMD es alélica a la SPG2, que también se debe a mutaciones en PLP1. El gen PLP1 también codifica para la proteína proteolipídica PLP1, la proteína más abundante de la vaina de mielina en el SNC, y su isoforma generada por splicing alternativo DM20. Las duplicaciones del gen PLP1 dan lugar a la forma clásica, las mutaciones nonsense a las formas SPG2 connatal y puras, y las mutaciones en un solo alelo en PLP1 al síndrome con un solo alelo afecto. Los pacientes sin mutaciones en PLP1, pero con características clínicas similares y características neurorradiológicas casi idénticas a la PMD se denominan pacientes con enfermedades de tipo PMD (PMLD).

Métodos diagnósticos

El diagnóstico se basa en los hallazgos clínicos, electrofisiológicos y radiológicos. La resonancia magnética (RM) revela una hipomielinización completa (connatal y algunas formas transitorias), parcial (PMD leve) o difusa (síndrome nulo). Los potenciales evocados auditivos de tronco cerebral (PEATC) pueden ser útiles para diferenciar la PMD (falta de ondas II-V) de la PMLD (ondas II-V detectables). Las pruebas genéticas confirman el diagnóstico.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial incluye la enfermedad de Krabbe, la enfermedad de Canavan, la leucodistrofia metacromática, la enfermedad de Alexander, la PEH familiar, la PMLD, y la parálisis cerebral.

Diagnóstico prenatal

La prueba genética prenatal y de preimplantación son posibles cuando se ha identificado una mutación familiar subyacente en el gen PLP1.

Manejo y tratamiento

El tratamiento es multidisciplinar e integra a neurólogos, fisioterapeutas, médicos ortopédicos, neumólogos y gastroenterólogos. El tratamiento puede incluir gastrostomía para la disfagia, fármacos antiepilépticos para las convulsiones, fisioterapia con fármacos antiespasticidad (baclofeno, diazepam, tizanidina) para la espasticidad, o la cirugía correctiva en el caso de escoliosis grave con insuficiencia respiratoria. Es necesaria una vigilancia regular.

Pronóstico

La PMD tiene un curso progresivo que varía en función del fenotipo. En las formas más moderadas, la esperanza de vida es bastante larga y la enfermedad progresa lentamente tras la adolescencia. En las formas más graves, la muerte ocurre generalmente en la segunda década de vida.

Revisores expertos

  • Dr James GARBERN

 



 

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