Retraso en el crecimiento por deficiencia en el factor de crecimiento insulínico tipo 1

Sinónimos: –

Prevalencia: <1 / 1 000 000

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Infancia / Neonatal

 

Resumen

El retraso en el crecimiento por déficit de factor de crecimiento insulínico de tipo 1 (IGF-1) se caracteriza por la asociación de retraso en el crecimiento intrauterino y postnatal, sordera neurosensorial y déficit intelectual. El síndrome es extremadamente raro y hasta el momento, sólo se han descrito cuatro casos en la literatura.

Otras características clínicas son: microcefalia, adiposidad e insulinorresistencia. La disfunción gonadal parcial y la esteoporosis también pueden estar presentes. Uno de los casos de déficit de IGF-1 descritos presentaba retraso en el crecimiento pre- y post-natal y microcefalia, pero el retraso en el desarrollo era leve y los exámenes auditivos normales. El déficit de IGF-1 se transmite de manera autosómica recesiva y está causado por mutaciones homocigotas en el gen del factor de crecimiento insulínico de tipo 1 (IGFI; 12q22-q24.1), esencial en el crecimiento fetal y postnatal, en el desarrollo del cerebro y en el metabolismo.

El diagnóstico se basa en la secuenciación directa de los cinco exones de IGF-1 y de las uniones intron-exon. La medición de IGF-1 puede ser útil para el diagnóstico, pero el nivel de IGF-1 circulante varía en cada paciente (indetectable, bajo o muy alto), dependiendo de cual sea el defecto molecular presente y la técnica de inmunoensayo utilizada.

El diagnóstico diferencial debe incluir el déficit de hormona del crecimiento y la resistencia a la hormona del crecimiento (causados por anomalías en el receptor GH o de STAT5b), el retraso en el crecimiento por resistencia a IGF-1 y el síndrome de déficit primario de la subunidad ácido-lábil (ALS) (ver estos términos), así como el déficit secundario de IGF-1 debido a problemas nutricionales. Se debe ofrecer consejo genético e informar a las familias de que tienen un riesgo de recurrencia del 25%.

El diagnóstico prenatal es posible para las familias en las que se ha identificado una mutación del IGF-1 y se ha probado que es responsable del fenotipo de la enfermedad: retraso en el crecimiento intrauterino y postnatal asociado a déficit intelectual. El manejo incluye apoyo nutricional y en el desarrollo, así como un seguimiento auditivo.

El crecimiento de los pacientes puede acelerarse con un tratamiento con GH recombinante. La terapia con IGF-1 recombinante puede prescribirse para aquellos pacientes con un déficit completo de IGF-1 o para los pacientes con una respuesta insuficiente al tratamiento con GH recombinante.

 

 

Revisores expertos

  • Pr Yves LE BOUC
  • Dr Irène NETCHINE

 

 



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