Síndrome de Donnai-Barrow

Sinónimos: Síndrome DBS/FOAR
Síndrome FOAR
Síndrome de Holmes-Schepens
Síndrome de anomalias oculares y faciales, telecanto y sordera
Síndrome de hernia diafragmática-hipertelorismo-miopía-sordera
Síndrome de hernia diafragmática-onfalocele-hipertelorismo
Síndrome facio-oculo-acústico-renal

Prevalencia: <1 / 1 000 000

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Neonatal / Prenatal

 

Resumen

El síndrome de Donnai-Barrow (DBS) es un síndrome raro y a menudo grave de malformación múltiple congénita con dimorfismo facial típico, manifestaciones oftalmológicas, pérdida de audición, agenesia del cuerpo calloso y discapacidad intelectual variable. Son habituales la hernia diafragmática congénita (HDC) y el onfalocele (ver estos términos).

La prevalencia y la incidencia son difíciles de estimar. Se ha registrado menos de cincuenta individuos afectados procedentes de unas veinte familias. El DBS afecta a todas las etnias por igual y no hay diferencias entre géneros.

Prácticamente todos los pacientes presentan las siguientes características: agenesia/hipogenesia del cuerpo calloso, fontanela anterior ensanchada, pérdida importante de audición neurosensorial e hipertelorismo. Los rasgos faciales característicos son: fisuras palpebrales descendentes, nariz corta con puente nasal plano, frente grande y ancha, pico de viuda en la línea de nacimiento del cabello y, en ocasiones, exoftalmos (globos oculares prominentes). Cerca de la mitad de los pacientes tienen HDC, onfalocele o ambos. También son habituales el retraso en el desarrollo y un déficit intelectual variable. Un alto grado de miopía (más de 6 dioptrías) puede provocar distrofia o desprendimiento de retina y la pérdida progresiva de visión. Ocasionalmente se ha observado coloboma del iris, anomalías cardiovasculares e insuficiencia renal.

Se ha diagnosticado con mayor frecuencia en la descendencia de las uniones consanguíneas, por lo que su patrón hereditario parece autosómico recesivo. El DBS está causado exclusivamente por mutaciones en el gen LRP2 (2q31.1), que codifica la proteína 2 relacionada con el receptor de lipoproteínas de baja densidad o megalina, que se expresa en múltiples epitelios absorbentes, especialmente el cerebro, los riñones y los ojos. La megalina cumple una función importante en la endocitosis de numerosos ligandos y en diversas vías de señalización.

El diagnóstico viene indicado por la combinación de datos clínicos y de neuroimagen junto con un patrón típico de proteinuria de bajo peso molecular, y se confirma por análisis genético.

El DBS tiene un cuadro clínico característico que limita el diagnóstico diferencial. No obstante, hay algunos rasgos que pueden verse también en la tetrasomía 12p, los síndromes de Fryns, Chudley-McCullough, síndrome acrocalloso, de Lowe y el síndrome craneofrontonasal y la enfermedad de Dent (ver estos términos).

La detección de hipertelorismo y HDC u onfalocele mediante técnicas de imagen prenatal debería levantar la sospecha de DBS. El diagnóstico prenatal para embarazos de riesgo está disponible y requiere la identificación previa de las mutaciones causantes de la enfermedad en la familia.

Debe ofrecerse asesoramiento genético a los padres de niños afectados y a sus familiares, teniendo en cuenta su patrón hereditario autosómico recesivo. Los padres de un niño afectado son portadores obligados del alelo causante de la enfermedad, excepto en un solo caso registrado de disomía uniparental (DUP).

Se deben establecer exámenes regulares de la visión, la audición y la actividad renal. Pueden ser necesarias lentes correctoras, tratamiento preventivo para el desprendimiento de retina y audífonos o implantes cocleares. Cuando se presentan, la HDC y el onfalocele necesitan intervención quirúrgica. A los niños afectados se les debe ofrecer una educación adaptada específica.

La presentación prenatal o perinatal del DBS está asociada con una elevada morbilidad y mortalidad. Los pacientes supervivientes a largo plazo requieren corrección de su déficit visual y auditivo. El estado de salud general de los pacientes es bueno en la infancia y en la adolescencia.

 

 

Revisores expertos

  • Dr Mauro LONGONI
  • Dr Barbara POBER

 

 


Fuente: Orphanet (Síndrome de Donnai-Barrow)


 

Share
A %d blogueros les gusta esto: