En nuestro país hay reportes de mucormicosis, enfermedad conocida como hongo negro y que es de baja frecuencia y morbilidad, desde hace muchos años. Por ello, no se puede decir que “ya llegó a México” o que es de “nueva adquisición”, señalaron académicas de la UNAM.

Este tipo de infecciones no son de reporte obligatorio; no obstante, al revisar algunos indicadores epidemiológicos se observa que en un periodo de 12 o 15 años se han registrado máximo 10 mil casos en todo el país. Su frecuencia no es considerable, resaltaron.

Sin transmisión persona a persona

Al participar en la conferencia de prensa a distancia ¿Qué es el Hongo Negro?, Edith Sánchez Paredes, del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina (FM), aclaró que la infección no se transmite de una persona a otra.

La universitaria explicó que ese padecimiento es ocasionado por hongos microscópicos filamentosos que forman colonias de color blanco-grisáceo con una apariencia de pelusa.

Generalmente no hacen daño, crecen en los alimentos, como las verduras, el pan o la carne, cuando están en proceso de descomposición. En la punta tienen estructuras de reproducción llamadas esporangios, dentro de las cuales se encuentran cientos de esporas que se dispersan en el aire y que se pueden llegar a respirar. La vía de infección principal es la respiratoria, al inhalar las esporas. Pero la inoculación también se puede dar por vía cutánea, cuando las esporas se pegan a una lesión de la piel (herida o quemadura); o a través de la ingesta de los alimentos, es decir, por vía gastrointestinal.

Sánchez Paredes recalcó que nos enfrentamos a estos hongos todos los días; no obstante, no toda la gente desarrolla la enfermedad. En condiciones normales, con un sistema inmunológico adecuado, son inocuos. Para que causen una infección se requiere la presencia de factores de riesgo: diabetes mellitus descompensada, es decir, pacientes sin control de sus niveles de glucosa; asimismo, cáncer, uso prolongado de esteroides, quemaduras o uso de drogas vía intravenosa, principalmente.

El hongo negro puede afectar la piel, mucosas, músculos, cartílagos y huesos. Una vez que se instala y produce la infección, puede diseminarse a cualquier parte del cuerpo. Se trata de una micosis de rápida evolución, advirtió. “Una vez que el paciente comienza con los primeros signos y síntomas, en una semana podría tener afectación en todos esos tejidos y morir”.

La mucormicosis puede ser rinocerebral, cuando provoca inflamación de la cara de manera unilateral, “caída” del párpado, dolor de cabeza, congestión nasal, lesiones negruzcas en la nariz o paladar, y fiebre; pulmonar, con tos, dolor de pecho y dificultad para respirar; y gastrointestinal, con dolor abdominal, náuseas y vómito y hemorragias gastrointestinales.

La mortalidad de la enfermedad es muy alta, subrayó Edith Sánchez. Se habla de cerca de 90 por ciento, sobre todo en quienes no son diagnosticados a tiempo y, por lo tanto, no reciben tratamiento adecuado.

Puede afectar la piel, mucosas, músculos, cartílagos y huesos. Una vez que se instala y causa la infección, puede diseminarse a cualquier parte del cuerpo”

Edith Sánchez Paredes
Facultad de Medicina

Diagnóstico

Laura Rosio Castañón Olivares, también integrante de ese Departamento de la FM, abundó que el diagnóstico del hongo negro es sencillo: se toman muestras de flema, fragmentos de tejido, exudados, donde se identifica su presencia. De ahí la importancia de hacer, desde un principio, un análisis microscópico. El problema se presenta cuando el médico no sospecha la presencia de la mucormicosis, porque eso retrasa el diagnóstico y el tratamiento.

Este último, expuso, consiste en administrar anfotericina B que, en algunas ocasiones, se acompaña de fluconazol, ambos antifúngicos que tienen una buena efectividad. A veces se requiere limpieza quirúrgica, porque el hongo va dejando tejido muerto.

La especialista puntualizó que “esta micosis no es la más frecuente entre pacientes con Covid. Hay otros hongos, como Aspergillus, que han reportado un mayor número de casos”. Empero, mucormicosis llama la atención por la mortalidad que registra.

Al respecto ahondó que si es el caso, a la diabetes de un paciente hay que agregar la inmunosupresión que provoca la presencia del coronavirus SARS-CoV-2; eso abate aún más las defensas del paciente, permitiendo el crecimiento del hongo.

El hongo negro se presenta en pacientes que están en un estado de salud muy grave, hospitalizados. Es muy difícil que una persona que vemos en la calle lo desarrolle. Pero en caso de que un diabético que no se ha apegado a su tratamiento de manera adecuada presentara inflamación en la cara o lesiones necróticas (de muerte de tejido), flemas o escurrimiento nasal con sangre, hay que acudir al hospital para que se haga el diagnóstico y se instaure el tratamiento.

Aunque la enfermedad se cura, refirieron las expertas, puede dejar secuelas estéticas (por pérdida de uno o los dos ojos, por ejemplo) o afecciones a nivel del sistema nervioso central. Por ello es recomendable que los pacientes diabéticos se apeguen a su tratamiento y dieta; el control de los factores de riesgo es fundamental, concluyeron.

Esta micosis no es la más frecuente entre pacientes con Covid. Hay otros hongos, como Aspergillus, que han reportado un mayor número de casos”

Laura Rosio Castañón
Facultad de Medicina


Laura romero

Fuente: https://www.gaceta.unam.mx/hongo-negro-baja-frecuencia-y-morbilidad/