Síndrome de distonía-mioclonía

Sinónimos: Distonía mioclónica
Distonía sensible al alcohol
Mioclono esencial hereditario

Prevalencia: 1-9 / 1 000 000

Herencia: Autosómico dominante o No aplicable

Edad de inicio o aparición: Infancia
Adolescencia
La edad adulta

 

Resumen

Definición de la enfermedad

El síndrome de distonía mioclónica (MDS) es un trastorno raro del movimiento caracterizado por una distonía de leve a moderada junto con sacudidas mioclónicoa fulgurantes.

Epidemiología

La prevalencia estimada del MDS en Europa es de 1/500.000.

Descripción clínica

El inicio de la enfermedad se produce normalmente durante la primera o la segunda décadas de vida. La manifestación de presentación suele ser la mioclonía, y se describe como sacudidas musculares rápidas y fulgurantes que en ocasiones aparecen en reposo pero que normalmente están desencadenadas por tareas motoras complejas como dibujar o escribir. Estos movimientos afectan fundamentalmente al cuello, los brazos y el torso, pero también pueden observarse en algunos casos en las piernas o la laringe. En dos tercios de los casos, la distonía también se experimenta en forma de distonía focal o cervical (ver estos términos), que puede ser leve y no empeorar con el tiempo. En algunos casos se ha descrito temblores posturales y de otro tipo. El MDS se asocia a menudo con depresión, ansiedad, ataques de pánico, conducta obsesiva-compulsiva y trastornos de personalidad, así como con el abuso de alcohol. En casos extremadamente raros se puede observar tortícolis aislada.

Etiología

El único gen conocido causante de MDS es el gen épsilon-sarcoglicano (SGCE) (7q21.3), que codifica una proteína transmembrana que forma parte del complejo glicoproteico asociado a distrofina existente en los músculos esqueléticos y cardiaco. La proteína épsilon-sarcoglicano también es abundante en las neuronas monoaminérgicas, las células cerebelosas de Purkinje, el córtex cerebral y el hipocampo. En una familia con MDS se ha descrito ligamiento con el cromosoma 18p (denominado DYT15) pero aún no se ha identificado el gen.

Métodos diagnósticos

El diagnóstico se basa en la presencia de síntomas clínicos característicos. Los estudios de neuroimagen son normales. El análisis genético molecular de SGCE puede confirmar el diagnóstico.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial incluye distonía cervical, distonía sensible a dopa, síndrome de Tourette, mioclonía cortical familiar, enfermedad de Wilson, ataxia espinocerebelosa tipo 3 (SCA3) y tipo 14 (SCA14), ataxia con deficiencia de vitamina E, trastornos genéticos con mioclonía como componente principal (p. ej. enfermedad de Unverricht-Lundborg, enfermedad de Lafora) (ver estos términos) y otras formas secundarias de distonía.

Diagnóstico prenatal

El diagnóstico prenatal es posible en familias en las que se ha identificado una mutación causante de la enfermedad.

Consejo genético

El MDS se transmite de forma autosómica dominante. No obstante, el gen SGCE tiene impronta materna, de manera que en la mayoría de los casos (95%), un paciente que herede la mutación de su madre permanecerá sano, y únicamente quienes hereden la mutación de su padre desarrollarán MDS. También se producen mutaciones de novo. El asesoramiento genético es recomendable para las personas con una mutación conocida.

Manejo y tratamiento

Los planes de tratamiento son individualizados en función de los síntomas que presenta cada paciente. Las benzodiazepinas (clonazepam) y los antiepilépticos (valproato, levetiracetam) son eficaces para aliviar la mioclonía y el temblor, pero los pacientes deben someterse a un seguimiento riguroso. Del mismo modo, el alcohol suele provocar una mejoría temporal de los síntomas, pero no se recomienda su uso a largo plazo. Las inyecciones de toxina botulínica pueden aliviar la distonía focal y cervical. Si estos tratamientos fallan o son insuficientes, la estimulación cerebral profunda (DBS) bilateral del globo pálido interno (Gpi) y del núcleo ventral intermedio (VIM) del tálamo han mostrado resultados positivos en cuanto a alivio duradero tanto de la mioclonía como de la distonía. A menudo, la estimulación del Gpi es suficiente para tratar el MDS y es preferible respecto a la estimulación del VIM, que generalmente tiene pocos efectos sobre la distonía. En un procedimiento quirúrgico por etapas, la estimulación cuádruple (VIM y Gpi) también se puede considerar en determinados casos.

Pronóstico

La esperanza de vida de los pacientes con MDS es normal, pero la calidad de vida se reduce drásticamente.

Revisores expertos

  • Dr Christoph KAMM

 

 

 



 

A %d blogueros les gusta esto: