Deficiencia de prolidasa

Sinónimos:

Prevalencia: Desconocido

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Neonatal, Infancia, Adolescencia, La edad adulta

 

Resumen

La deficiencia de prolidasa es un trastorno hereditario del metabolismo de los péptidos caracterizado por lesiones cutáneas graves, infecciones recurrentes (que afectan principalmente a la piel y al sistema respiratorio), rasgos faciales dismórficos, deterioro cognitivo variable y esplenomegalia.

Epidemiología

La prevalencia exacta es desconocida, pero se estima que afecta a 1/1.235.000 nacidos vivos. Se describe una mayor frecuencia de portadores, estimada en 1/21, en la comunidad drusa. Hasta la fecha, han sido reportados aproximadamente 90 pacientes de diferentes grupos étnicos, pero debido al infradiagnóstico, el número exacto es probablemente mayor.

Descripción clínica

Las manifestaciones clínicas y la edad de inicio son bastante variables. La deficiencia de prolidasa se puede manifestar durante el periodo de lactante con esplenomegalia. También se puede producir diarrea, vómitos y deshidratación. Los rasgos faciales dismórficos incluyen una línea de implantación del cabello anterior y posterior baja, hipertelorismo, proptosis, puente nasal plano, labio superior fino y prognatismo. Por lo general, las afectaciones cutáneas aparecen durante la infancia (aunque pueden presentarse entre los 6 meses y los 30 años de edad) con úlceras cutáneas graves, crónicas, recalcitrantes y dolorosas en los pies, extremidades inferiores y, menos comúnmente, en las manos. La telangiectasia de la cara y manos puede preceder a las úlceras así como a las lesiones eritematosas, maculopapulares o púrpuras. La mayoría de los pacientes tiene algún grado de discapacidad intelectual, variando de leve a grave. Se han descrito además infecciones pulmonares (tales como enfermedad pulmonar crónica por hiperactividad bronquial crónica tipo asmático), inmunológicas (susceptibilidad a infecciones con episodios recurrentes de otitis media, sinusitis, neumonía y gastroenteritis) y hematológicas (como, por ejemplo, anemia o trombocitopenia). Adicionalmente, otras manifestaciones descritas con menor frecuencia incluyen talla baja, linfedema, laxitud articular, abdomen protuberante, hirsutismo, displasia dental y queratitis. Algunos pacientes, sin embargo, permanecen asintomáticos. Se ha descrito una asociación entre la deficiencia de prolidasa y el lupus eritematoso sistémico (SLE; consulte este término).

Etiología

La deficiencia de prolidasa se debe a una mutación en el gen PEPD (19q13.11), que codifica la dipeptidasa Xaa-Pro, enzima que juega un papel importante en la biosíntesis y degradación del colágeno. Las mutaciones en este gen conducen a una alteración en la síntesis de colágeno y de la cicatrización de heridas.

Métodos diagnósticos

El diagnóstico se basa en los hallazgos clínicos y de laboratorio. El análisis de aminoácidos en la orina revela una imidopeptinuria masiva (10-30 mmol/día) en todos los casos. Por lo general, los pacientes también tienen elevación de las enzimas hepáticas, anemia y trombocitopenia leves, hipergammaglobulinemia, e hipocomplementemia. Las pruebas genéticas moleculares, que identifican una mutación en el gen PEPD, confirman el diagnóstico.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial incluye el síndrome de Werner, la beta-talasemia, la vasculitis (consulte estos términos), las formas autosómica dominante y recesiva del síndrome de hiper-IgE, la anemia de células falciformes, las úlceras por presión, y la insuficiencia arterial y venosa.

Diagnóstico prenatal

El diagnóstico prenatal es posible en familias con una mutación conocida causante de la enfermedad.

Consejo genético

La deficiencia de prolidasa se hereda de manera autosómica recesiva. Los padres de un niño afectado deberían ser informados del 25% de riesgo de transmisión a la futura descendencia.

Manejo y tratamiento

El tratamiento es sintomático. Se debe proporcionar apoyo por un equipo multidisciplinar con el fin de controlar y tratar las manifestaciones cutáneas, pulmonares e inmunológicas. Los ungüentos de prolina tópica y glicina, los esteroides, la metilprednisolona, las transfusiones sanguíneas, la plasmaféresis, y los ungüentos tópicos de hormona del crecimiento, han sido utilizados para el tratamiento de las úlceras con un grado variable de mejora. La profilaxis antibiótica puede ser necesaria en algunos casos. En pacientes con esplenomegalia, se deben evitar los deportes de contacto.

Pronóstico

El pronóstico es variable pero, a menudo, la esperanza de vida de los pacientes se ve reducida debido a infecciones graves y, en ocasiones, fatales. La calidad de vida también está muy disminuida debido a las infecciones y complicaciones pulmonares crónicas. Cuando son graves, las úlceras pueden requerir la amputación.

Fuente: Orphanet (Deficiencia de prolidasa), revisores expertos:  Dr Heng Wang – última actualización abril 2016.


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