Nuevas pautas citan la necesidad de un mejor apoyo para pacientes con síndrome de dolor regional complejo

Según una historia del Royal College of Physicians, la organización ha optado por publicar nuevas directrices sobre el tratamiento de pacientes con síndrome de dolor regional complejo, una enfermedad rara potencialmente debilitante que puede provocar un daño sustancial sin intervención inmediata. Estas pautas resaltan el hecho de que los enfoques actuales para la atención y el tratamiento son insuficientes, y muchos cuidadores lamentablemente están desinformados sobre los mejores estándares de atención.

Acerca del síndrome de dolor regional complejo

El síndrome de dolor regional complejo es un trastorno que afecta una parte del cuerpo, generalmente una extremidad. Sin embargo, puede diseminarse sin tratamiento, y aproximadamente el 35 por ciento de los pacientes informan efectos en todo el sistema. La causa exacta no se comprende del todo, pero el síndrome generalmente aparece después de una cirugía, ataque cardíaco, lesión o accidente cerebrovascular. Las lesiones nerviosas previas, el tabaquismo y la hemiplejia parecen aumentar el riesgo de sufrir un síndrome de dolor regional complejo. Los síntomas del síndrome de dolor regional complejo se desarrollan según la progresión de la enfermedad. Los primeros síntomas incluyen dolor intenso, movimiento restringido de la extremidad afectada, espasmos, rigidez articular y crecimiento rápido de uñas y cabello. Estos evolucionan hacia un empeoramiento del dolor, hinchazón, daño en las uñas, atrofia muscular, articulaciones engrosadas y osteoporosis. El dolor puede seguir empeorando y provocar daños permanentes en la piel y los huesos. El tratamiento implica terapia, cirugía y medicamentos, y debe realizarse prontamente.

Acerca de las pautas

Las nuevas directrices destacan cuatro áreas de enfoque para el tratamiento y la atención de pacientes con síndrome de dolor regional complejo, que incluyen rehabilitación física, intervención psicológica, alivio del dolor y educación sobre la enfermedad. Las directrices también enfatizan el valor de un proceso de diagnóstico y tratamiento de ritmo rápido, ya que la intervención temprana hace una gran diferencia en los resultados y puede ayudar a los pacientes a evitar las complicaciones potencialmente graves del síndrome de dolor regional complejo.

Amputación

El informe también hace referencia a algunos escenarios extremos. Por ejemplo, para algunos pacientes, el dolor del síndrome de dolor regional complejo puede llegar a ser tan extremo y agonizante que pueden solicitar la amputación del miembro afectado. Las pautas aconsejan que esto se evite si es posible, ya que puede empeorar la enfermedad.

El Royal College of Physicians publicó las pautas con el apoyo de otras 28 organizaciones médicas.

 

 

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