Deficiencia de semialdehído succínico deshidrogenasa

Sinónimos:

  • Aciduria 4 hidroxi-butírica
  • Aciduria 4 hidroxibutírica
  • Aciduria gamma-hidroxibutírica
  • Deficiencia de SSADH

Prevalencia: Desconocido

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Infancia, Neonatal

 

Resumen

La deficiencia de succínico semialdehído deshidrogenasa (SSADH) es un trastorno neurometabólico poco frecuente del metabolismo del ácido gamma-aminobutírico (GABA) con una presentación clínica no específica (que va desde leve a grave) siendo los síntomas más frecuentes la discapacidad cognitiva con un importante déficit en la expresión del lenguaje, hipotonía, ataxia, epilepsia y una desregulación conductual.

Epidemiología

Hasta la fecha, se ha descrito aproximadamente 450 casos en la literatura.

Descripción clínica

La edad media de inicio es de 11 meses. Contrariamente a lo que se observa en algunas encefalopatías metabólicas, los pacientes no presentan hipoglicemia, hiper-amonemia o letargia intermitente. Por lo habitual, los lactantes presentan una encefalopatía estática o de progresión lenta que se manifiesta con hipotonía, hiporreflexia, ataxia y adquisición retardada del desarrollo motor y del lenguaje en los dos primeros años de vida. Más de la mitad de los individuos afectados sufren convulsiones, por lo general consistentes en ausencias tónico-clónicas o atípicas generalizadas. Comúnmente se observan discapacidad intelectual, manifestaciones psiquiátricas (p. ej. déficit de atención, desorden de hiperactividad y agresividad en edades tempranas en niños, desorden obsesivo-compulsivo y ansiedad en adolescentes y adultos) y disrupciones del sueño. En la mitad de los casos se ha descrito un comportamiento hipercinético, conductas de auto lesión y alucinaciones. En un 10% de los casos se da una presentación fulminante de inicio temprano caracterizada por signos extrapiramidales y, en ocasiones, un curso progresivo de la enfermedad.

Etiología

La deficiencia de SSADH es debida a mutaciones en el gen ALDH5A1 gen (6p22), que codifica la succinato-semialdehído deshidrogenasa mitocondrial, una proteína implicada en la degradación de aminoácidos. Una deficiencia de la actividad enzimática SSADH impide la degradación de GABA, el principal neurotransmisor inhibidor del cerebro, lo que conlleva un aumento de las concentraciones de un supuesto metabolito tóxico, el ácido gamma-hidroxibutírico (GHB), que es detectable en fluidos fisiológicos tales como sangre, orina y fluido cerebroespinal.

Métodos diagnósticos

La prueba diagnóstica clave sugerente de una deficiencia de la SSADH es el análisis de ácidos orgánicos en orina con un resultado elevado de GHB. Los hallazgos de los análisis de plasma incluyen un nivel incrementado de GHB y una baja actividad enzimática de SSADH en linfocitos. En los análisis del fluido cerebroespinal, los niveles de GHB y GABA están aumentados. Las imágenes de resonancia magnética del cráneo muestran una señal potenciada en T2 bilateral incrementada y, por lo general, simétrica que afecta al globus pallidus, así como a los núcleos dentados y subtalámicos cerebelares. Los hallazgos en los electroencefalogramas incluyen principalmente un enlentecimiento del ritmo de base y descargas de punta generalizados. Las pruebas genéticas moleculares revelan una mutación en el gen ALDH5A1, confirmando el diagnóstico.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial principal incluye la deficiencia de ácido gamma aminobutírico transaminasa y la homocarnosinosis (ver estos términos).

Diagnóstico prenatal

El diagnóstico prenatal es posible en familias con una mutación conocida causante de la enfermedad.

Consejo genético

La deficiencia de SSADH se hereda de una forma autosómica recesiva. Se recomienda proporcionar asesoramiento genético.

Manejo y tratamiento

Al no haber tratamiento disponible en la actualidad para el abordaje efectivo del trastorno subyacente, el manejo del fenotipo a largo plazo se centra en el control farmacológico de los síntomas más debilitantes (normalmente convulsiones y trastornos neuroconductuales). La carbamazepina y la lamotrigina son efectivas en el control de las convulsiones. La ansiedad, agresividad, falta de atención, y alucinaciones pueden ser tratadas con benzodiazepina, metilfenidato, tioridazina, risperidona o fluoxetina. En algunos casos puede resultar beneficiosa la terapia física y ocupacional, la integración sensorial, y/o la logopedia.

Pronóstico

El pronóstico es variable. Aunque la mayoría de pacientes vive hasta edad adulta, los síntomas neuropsiquiátricos pueden dejarlos incapacitados, disminuyendo su calidad de vida. Se ha descrito una mortalidad temprana, que incluye la muerte súbita inesperada en pacientes con epilepsia (SUDEP).

Fuente: Orphanet (Deficiencia de semialdehído succínico deshidrogenasa), revisores expertos:  Dr Mahsa Parviz – Dr Phillip Pearl – última actualización febrero 2016.


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