Deficiencia de triosa fosfato-isomerasa

Sinónimos:

Prevalencia: <1 / 1 000 000

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Neonatal

 

Resumen

El déficit de triosa fosfato isomerasa (TFI) es un trastorno grave multisistémico del metabolismo glucolítico, de herencia autosómica recesiva, que se caracteriza por anemia hemolítica y neurodegeneración.

Epidemiología

La prevalencia del déficit de TFI es desconocida. En la literatura se han descrito menos de 50 casos. Se estima una frecuencia de heterocigosidad del 0,4-1% entre caucásicos y asiáticos, y del 4% entre afroamericanos. Estos valores altos de heterocigosidad sugieren que la homocigosidad es a menudo letal en útero. Los frecuentes abortos involuntarios en las familias afectas apoyan este punto de vista.

Descripción clínica

El déficit de TFI es una enfermedad congénita. Casi todos los pacientes presentan anemia hemolítica que se manifiesta con ictericia en la mayoría de casos. La reticulocitosis y la hiperbilirrubinemia son frecuentes. Los pacientes tienen a menudo infecciones bacterianas recurrentes, afectando con mayor frecuencia al sistema respiratorio. En la forma clásica, de la enfermedad, las manifestaciones de una disfunción neurológica progresiva son evidentes habitualmente después de los 6-24 meses de edad, con distonía, temblores, discinesia, signos del sistema piramidal, miocardiopatía y afectación de la motoneurona espinal con deterioro neuromuscular progresivo. La función cognitiva no está afectada, o solamente de forma leve/moderada, y el retraso en el desarrollo está más relacionado con la disfunción motora que afecta a la movilidad y al habla. Se ha demostrado neuropatía axonal crónica por biopsia del nervio y por estudios electrofisiológicos periféricos. En un caso, también se informó de una encefalopatía microcefálica convulsiva grave. El líquido céfaloraquídeo ha sido normal cuando se ha estudiado, así como el escáner cerebral y el EEG en dos casos.

Etiología

El déficit de TFI es debido a a mutaciones en el gen que codifica la enzima triosa fosfato isomerasa (TPI1, 12p13.31). La sustitución Glu104Asp es la más frecuente, y representa aproximadamente el 80% del déficit de TPI clínico, provocando el fenotipo más grave. Sin embargo, se han identificado muchas otras mutaciones, principalmente en heterocigotos compuestos, junto a la mutación Glu104Asp. Estas sustituciones parecen dar lugar a que no se produzca (Ile170Val, Phe240Leu) o se retrase (Cys41Tyr, Val231Met) la degeneración neurológica y los pacientes presenten un incremento de la esperanza de vida.

Métodos diagnósticos

El diagnóstico está basado en el examen físico y en hallazgos de laboratorio que revelan un déficit en la actividad enzimática (2-30% de los valores normales) y la acumulación de 15 a 100 veces del sustrato tóxico dihidroxiacetona fosfato (DHAP) en eritrocitos. La biopsia muscular muestra cambios miopáticos; la biopsia del nervio puede ser indicativa de neuropatía axonal crónica. Los test genéticos moleculares pueden confirmar el diagnóstico. La identificación del genotipo es crucial por las diferencias en la esperanza de vida.

Diagnóstico prenatal

El diagnóstico prenatal es posible durante el primer trimestre del embarazo por análisis del ADN en vellosidades coriónicas o por análisis de glóbulos rojos fetales.

Consejo genético

Como enfermedad hereditaria autosómica recesiva, el déficit de TPI tiene un riesgo de recurrencia del 25% en el caso de dos padres heterocigotos.

Manejo y tratamiento

No existe tratamiento curativo para el déficit de TFI. El manejo se basa en transfusiones repetidas de glóbulos rojos. Los cuidados paliativos, si necesarios, consisten en soporte respiratorio. El manejo neurológico es el mismo que en otras enfermedades neuromusculares progresivas.

Pronóstico

El pronóstico del déficit de TFI es desfavorable, especialmente para pacientes homocigotos con una mutación Glu104Asp y para pacientes heterocigotos con un alelo nulo de TPI y la mutación Glu104Asp. En estos casos la esperanza de vida se reduce generalmente a la primera infancia, mientras que los pacientes portadores de otras mutaciones muestran una mayor supervivencia. La principal causa de muerte es el fallo respiratorio e infecciones.

Fuente: Orphanet (Deficiencia de triosa fosfato-isomerasa), revisores expertos:  Pr Ferenc Orosz – última actualización: abril 2012.


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