Inmunodeficiencia combinada grave

Sinónimos: IDCG, SCID

Prevalencia: Desconocido

Herencia: Autosómico recesivo o Recesivo ligado al X

Edad de inicio o aparición: Infancia, Neonatal

 

Resumen

La inmunodeficiencia combinada grave (IDCG) engloba un grupo de inmunodeficiencias primarias monogénicas poco frecuentes caracterizadas por la falta de linfocitos T periféricos funcionales lo que provoca infecciones respiratorias graves de aparición temprana y retraso del crecimiento. Se clasifican de acuerdo al fenotipo inmunológico en: IDCG con ausencia de células T pero presencia de células B (IDCG T-B+) o IDCG con ausencia de ambos (IDCG T-B-). Ambos grupos incluyen diversas formas, con o sin células NK.

Epidemiología

La incidencia global es de alrededor de 1/50.000 nacidos vivos, con diferencias regionales y una mayor incidencia entre poblaciones con tasas altas de consanguinidad. La enfermedad afecta más a los varones debido a la variante ligada al X (IDCG T-B+ por déficit de cadena gamma: 30% de casos de IDCG en los países occidentales).

Descripción clínica

La IDCG suele aparecer en los primeros meses de vida con retraso del crecimiento, infecciones graves, candidiasis recurrente o persistente, diarrea crónica, y/o nódulos linfáticos ausentes. Los pacientes presentan una mayor susceptibilidad a las infecciones oportunistas, causadas principalmente por P. jiroveci, ciertos virus (p. ej. Cytomegalovirus, adenovirus) y hongos. Dependiendo de la forma pueden darse alopecia y erupciones cutáneas (p. ej. IDCG por déficit de cadena gamma o IDCG por déficit de JAK3). Los pacientes son incapaces de producir anticuerpos específicos tras una vacuna o una infección natural. Pueden presentar también manifestaciones no inmunológicas como déficit del neurodesarrollo, sordera neurosensorial, y anomalías hepáticas (IDCG por déficit de adenosina deaminasa (ADA)) con sordera neurosensorial (disgenesia reticular), otros pacientes pueden presentar microcefalia con retraso del neurodesarrollo (síndrome LIG4).

Etiología

La forma ligada al X está causada por mutaciones en el gen IL2RG (Xq13) que codifica la cadena gamma común. Hasta ahora, se han identificado mutaciones en 15 genes para las otras formas de IDCG, todas con herencia autosómica recesiva.

Métodos diagnósticos

El diagnóstico se basa en la evidencia de una linfopenia y en una reducción profunda del número de linfocitos T. En 50% de casos se produce paso transplacentario de linfocitos T de origen materno. En estos casos, el número absoluto de células T puede mantenerse pero los linfocitos T circulantes tienen un fenotipo activado (expresan el marcador CD45R0 mientras que en niños normales expresan el CD45RA). Los niveles de células B y NK circulantes pueden ayudar a definir mejor la causa subyacente de la IDCG que puede confirmarse mediante una prueba genética. En la actualidad está disponible el cribado neonatal basado en la cuantificación de los niveles de círculos de escisión del receptor del linfocito T (TRECs) en gotas de sangre seca recogidas en el nacimiento.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial incluye: otros trastornos combinados de células B y células T, síndrome de DiGeorge, infección congénita TORCH, agammaglobulinemia ligada al X o autosómica recesiva, y otras formas de hipogammaglobulinemia.

Diagnóstico prenatal

El diagnóstico prenatal es posible y puede permitir la preparación para un trasplante de médula ósea.

Consejo genético

Debe ofrecerse consejo genético y, si se conoce la mutación, se recomienda una prueba prenatal.

Manejo y tratamiento

El tratamiento se basa en el uso de profilaxis antimicrobiana continua, terapia de reemplazo de inmunoglobulinas, y medidas estrictas de higiene. Sin embargo, la curación definitiva requiere una reconstitución inmune, lograda con frecuencia mediante trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas. La terapia génica ha demostrado ser eficaz para pacientes con déficit de ADA (así como la terapia de sustitución enzimática) y la IDCG ligada al X.

Pronóstico

Sin tratamiento, la IDCG suele conllevar una infección grave y la muerte en niños a la edad de dos años. Si se realiza en los primeros meses de vida y de un hermano con HLA idéntico, el trasplante de células madre hematopoyéticas puede permitir más de un 90% de supervivencia a largo plazo.

 

 


Fuente: Orphanet (Inmunodeficiencia  combinada  grave), revisores expertos:  Pr Luigi Notarangelo – última actualización febrero 2013.


Share
A %d blogueros les gusta esto: