Aciduria L-2-hidroxiglutárica

Sinónimos: Acidemia L-2-hidroxiglutárica
L-2-HGA

Prevalencia: <1 / 1 000 000

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Infancia

 

Resumen:

La aciduria L-2-hidroxiglutárica es fundamentalmente una forma neurológica de la aciduria 2-hidroxiglutárica (ver este término) caracterizada por retraso psicomotor, ataxia cerebelosa, macrocefalia variable o epilepsia.

No se conocen con exactitud la prevalencia e incidencia de este trastorno, pero se han descrito unos 140 casos hasta la fecha. El trastorno parece ser pan-étnico con casos declarados en todo el mundo.

A menudo, es de comienzo insidioso durante el primer año de vida. Se suele manifestar con retraso motor y epilepsia. El curso de la enfermedad es progresivo llevando a un deterioro mental que se traduce en dificultades del habla y a un déficit motor, tal como la pérdida de la marcha independiente. La mayoría de pacientes descritos presentan macrocefalia. Otros síntomas incluyen hipotonía en las primeras etapas y espasticidad más adelante en el curso de la enfermedad, síntomas extrapiramidales y trastornos del comportamiento. También se ha descrito una mayor incidencia de tumores cerebrales.

Se cree que la aciduria L-2-hidroxiglutárica está causada por mutaciones en el gen L2HGDH (14q22.1) que codifica para la 2-hidroxiglutarato deshidrogenasa mitocondrial. Hasta la fecha se han identificado más de 70 mutaciones diferentes. Sin embargo, en muchas familias afectadas no se han encontrado mutaciones en este gen.

Los análisis de ácidos orgánicos en orina revelan un aumento masivo de 2HG, pero para establecer el diagnóstico bioquímico de aciduria L-2-hidroxiglutárica es necesario que se produzca la subsiguiente diferenciación quiral. El diagnóstico se puede demorar debido a la lentitud de progresión del curso de la enfermedad y se basa en los hallazgos de la resonancia magnética (RM) o de la tomografía computarizada (TC), pruebas bioquímicas y análisis mutacional del gen L2HGDH. Por lo general, los hallazgos de la TC y la RM son hiperintensidades subcorticales y periventriculares. También se ha observado diversos grados de leucoencefalopatía subcortical y atrofia cerebelosa en las imágenes de RM.

La determinación de ácidos orgánicos en orina no permite diferenciar entre ácido L-2-hidroxiglutárico y ácido D-2-hidroxiglutárico. Por tanto, esta diferenciación tiene que ser realizada posteriormente por un laboratorio especializado.

Se puede llevar a cabo mediante análisis mutacional y cuantificación de ácido L-2-hidroxiglutárico en líquido amniótico.

La aciduria L-2-hidroxiglutárica sigue un patrón de herencia autosómico recesivo.

Actualmente no existe un tratamiento específico para la aciduria L-2-hidroxiglutárica. Se recomienda la adopción de medidas de apoyo y sintomáticas.

El pronóstico es malo pero la mayoría de los pacientes llegan a la edad adulta.

 

Revisores expertos:

  • Dr G.S. [Gajja] SALOMONS
  • Dr Eduard STRUYS

 

Última actualización: Mayo 2012

 


Fuente: http://www.orpha.net//consor/cgi-bin/Disease_Search.php?lng=ES&data_id=11340&Disease_Disease_Search_diseaseGroup=Acidemia-L-2-hidroxiglut-rica&Disease_Disease_Search_diseaseType=Pat&Enfermedade%28s%29/grupo%20de%20enfermedades=Aciduria-L-2-hidroxiglut-rica–Acidemia-L-2-hidroxiglut-rica-&title=Aciduria-L-2-hidroxiglut-rica–Acidemia-L-2-hidroxiglut-rica-&search=Disease_Search_Simple


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