Artritis reactiva

Sinónimos: Artritis uretrítica
Artritis venérea
Enfermedad de Fiessinger-Leroy
Poliarteritis entérica
Síndrome de Fiessinger-Leroy-Reiter
Síndrome de Reiter

Prevalencia: 1-9 / 100 000

Herencia: Esporádica

Edad de inicio o aparición: Variable

 

Resumen:

La artritis reactiva es un trastorno autoinmune perteneciente al grupo de las espondiloartropatías seronegativas y caracterizado por la triada clásica compuesta de artritis, uretritis y conjuntivitis. Tiene una prevalencia estimada de 1/30.000. La enfermedad es más común en hombres y se ha descrito con más frecuencia en blancos.

La edad de aparición es muy variable, pero existe un pico entre los 15 y los 35 años. Es muy rara en niños. La enfermedad suele ocurrir entre 1 y 3 semanas después de una infección urogenital o gastrointestinal. Su primera manifestación suelen ser síntomas urinarios (poliuria y disuria). Son hallazgos frecuentes una prostatitis en hombres y cervicitis, salpingitis y/o vulvovaginitis en mujeres.

La artritis, manifestada con dolor, tumefacción e inflamación, aparece generalmente varias semanas o meses después de los primeros síntomas. Afecta a una articulación (rodilla) o a varias articulaciones principales (rodillas, tobillos o dedos del pie). Los tendones y los ligamentos adyacentes a las articulaciones pueden inflamarse igualmente, en particular el tendón de Aquiles y la región lumbar de la columna.

Los problemas oculares incluyen conjuntivitis con eritema, sensación de quemazón, lagrimeo y fotofobia. Iritis y uveítis son menos comunes. Otros síntomas adicionales pueden ser erupciones cutáneas escamosas en pies o manos, alteraciones de las uñas, diarrea, balanitis, fiebre, pérdida de peso, y úlceras de la boca. En la mayoría de pacientes, los síntomas duran de 1 a 6 meses. La artritis reactiva se desencadena típicamente por infecciones por bacterias Gram-negativas (Clamydia, Shigella, Salmonella, y Yersini).

La constitución genética (muchos pacientes son HLA-B27 positivos) contribuye a la patogénesis de la enfermedad. Sin embargo, el mecanismo exacto por el cual el HLA-B27 confiere susceptibilidad a la enfermedad no se conoce por el momento. El diagnóstico se basa en el reconocimiento de la triada clínica y en análisis de sangre que revelen positividad del HLA-B27 (cerca del 75% de pacientes son HLA-B27 positivos).

El diagnóstico diferencial debe incluir otras formas de espondiloartropatías (espondilitis anquilosante, artritis psoriásica, enfermedades inflamatorias del intestino asociadas a espondiloartropatías, espondiloartropatías de aparición juvenil ((ver estos términos)), espondiloartropatías indiferenciadas.

El tratamiento trata de erradicar la infección subyacente (antibióticos) y de reducir el dolor y la inflamación de las articulaciones (analgésicos, esteroides e inmunosupresores, asociados a reposos, protección de las articulaciones y ejercicios especiales). El pronóstico es variable. Dos tercios de los pacientes desarrollan un dolor articular y de la región lumbar prolongado o una entesopatía tras una artritis reactiva grave.

En el 30% de los casos pueden desarrollarse graves secuelas crónicas. Sin embargo, la mayoría de pacientes tiene una esperanza de vida normal y una calidad de vida casi normal.

 

Revisores expertos:

  • Pr Pierre QUARTIER DIT MAIRE

 

 

Última actualización: Marzo 2009


Fuente: http://www.orpha.net/consor/cgi-bin/Disease_Search.php?lng=ES&data_id=8778&Disease_Disease_Search_diseaseGroup=Artritis-reactiva&Disease_Disease_Search_diseaseType=Pat&Enfermedade%28s%29/grupo%20de%20enfermedades=Artritis-reactiva&title=Artritis-reactiva&search=Disease_Search_Simple


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