Enfermedad de Alexander tipo 1

Sinónimos: AxD tipo I

Prevalencia: Desconocido

Herencia: No aplicable

Edad de inicio o aparición: infancia / Neonatal

 

Resumen

La enfermedad de Alexander de tipo I (AxD tipo I) es una astrocitopatía y la forma más grave y habitual de la enfermedad de Alexander (AxD; ver este término). Se presenta antes de los 4 años de edad y se caracteriza por convulsiones, megalencefalia y retraso en el desarrollo con deterioro progresivo.

Su prevalencia es desconocida. A esta forma pertenecen aproximadamente el 60 % de los casos de AxD.

La AxD de tipo I se presenta normalmente entre el nacimiento y los 4 años de edad. Los pacientes con inicio de la enfermedad en periodo neonatal (durante los primeros 30 días) suelen tener una evolución más grave, con convulsiones generalizadas, frecuentes y a menudo intratables, estenosis acueductal (que desemboca en hidrocefalia con aumento de la presión intracraneal) y discapacidad motora e intelectual grave. En los casos de inicio en edad infantil se observan ataxia, hiperrreflexia y signos piramidales además de convulsiones. Otras manifestaciones de la enfermedad son megalencefalia y frente prominente. En todos los lactantes se produce una pérdida de hitos del desarrollo con retraso psicomotor progresivo. La evolución de la enfermedad es grave y normalmente, aunque no siempre, la muerte se produce durante las dos décadas siguientes al diagnóstico. En su forma neonatal, la enfermedad progresa aún más rápidamente y se observan discapacidades graves o la muerte durante los primeros años de vida.

La AxD es causada por mutaciones de ganancia de función en el gen de la proteína gliofibrilar ácida (GFAP) (17q21). Este gen codifica la GFAP, la proteína principal de los filamentos intermedios de los astrocitos. La sobreexpresión y acumulación de esta proteína mutante provoca la formación de cuerpos de inclusión astrocíticos (fibras de Rosenthal) a lo largo de todo el SNC. Actualmente se sabe que las fibras de Rosenthal están implicadas en la patogenia de la enfermedad.

La resonancia magnética muestra una leucodistrofia característica con alteración de señal frontal, en los ganglios basales y en el tronco encefálico, con realce tras contraste. El análisis genético molecular que revela una mutación en el gen GFAP confirma el diagnóstico. La presencia de fibras de Rosenthal en los astrocitos también puede observarse en otras enfermedades, de modo que no es diagnóstica.

El diagnóstico diferencial incluye: trastornos de la biogénesis peroxisómica, espectro del síndrome de Zellweger, aciduria glutárica de tipo I, síndrome de Aicardi-Goutières, variante frontal de la adrenoleucodistrofia y leucoencefalopatía megalencefálica con quistes subcorticales (ver estos términos).

Si bien la mayoría de los casos de AxD de tipo I son esporádicos, es posible realizar un diagnóstico prenatal si se ha identificado una mutación causante de la enfermedad en un miembro familiar afectado.

La AxD de tipo I se produce normalmente de forma esporádica y está asociada a la existencia de mutaciones de novo. La mayoría de los pacientes no tiene descendencia. Al advertir a las familias del riesgo de recidiva cuando se identifica una mutación de novo se debe tener en cuenta el mosaicismo gonadal. Se puede ofrecer asesoramiento genético a familias que presentan antecedentes de la enfermedad y se puede analizar a miembros de la familia en busca de la mutación causante de la enfermedad. La penetrancia es completa.

No existe cura para la AxD de tipo I. El tratamiento es sintomático y se centra en el control de las convulsiones, el mantenimiento de la función pulmonar y la nutrición. Los pacientes con grandes dificultades de alimentación y vómitos recurrentes pueden precisar de una sonda de gastrostomía percutánea o de la colocación de una sonda nasogástrica. Se pueden administrar antibióticos para tratar las infecciones intercurrentes y antiepilépticos para controlar las convulsiones. Se deben prevenir las complicaciones ortopédicas, en particular la escoliosis, y el tratamiento de la espasticidad por un equipo multidisciplinario es un componente importante de los cuidados. También se puede proponer un asesoramiento psicológico a las familias con niños que padecen la enfermedad.

El pronóstico es malo, pero con terapias de apoyo algunos pacientes han vivido hasta la adolescencia y la edad adulta.

 

 

Revisores expertos

  • Dr Albee MESSING
  • Dr Adeline VANDERVER

 

 


Fuente: http://www.orpha.net/consor/cgi-bin/Disease_Search.php?lng=ES&data_id=22344&Disease_Disease_Search_diseaseGroup=Enfermedad-de-Alexander-tipo-1&Disease_Disease_Search_diseaseType=Pat&Enfermedade%28s%29/grupo%20de%20enfermedades=Enfermedad-de-Alexander-tipo-1&title=Enfermedad-de-Alexander-tipo-1&search=Disease_Search_Simple


 

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