Enfermedad de Alexander tipo 2

Sinónimos: AxD tipo II

Prevalencia: Desconocido

Herencia: Autosómico dominante

Edad de inicio o aparición: Adolescencia
Infancia
La edad adulta

 

Resumen

La enfermedad de Alexander de tipo II (AxD de tipo II) es una astrocitopatía y una forma de la enfermedad de Alexander (AxD; ver este término) caracterizada por ataxia, síntomas bulbares, paraparesia espástica, mioclonía palatina y síntomas neurovegetativos.

Su prevalencia es desconocida. A esta forma pertenecen aproximadamente el 40 % de los casos de AxD.

La AxD de tipo II se puede manifestar en cualquier momento de la vida, pero con mayor frecuencia al final de la adolescencia o en la edad adulta (después de los 12 años) y más raramente en la infancia. El espectro de edades de aparición de la enfermedad va de los 4 a los 62 años en los casos publicados. Se presenta sobre todo con síntomas bulbares (disartria, disfonía, disfagia), signos piramidales y dificultades para caminar a causa de ataxia y/o paraparesia espástica. A diferencia de la AxD de tipo I (ver este término), las convulsiones son raras y en ocasiones no se observan deficiencias cognitivas. Las alteraciones de los movimientos oculares son comunes e incluyen persecución sacádica, nistagmo, ptosis palpebral leve y diplopia. También son habituales los trastornos del sueño (apnea y ronquidos) debidos a la afectación del tronco encefálico, al igual que los problemas urinarios. También es frecuente la mioclonía palatina. Entre otras manifestaciones también se pueden observar episodios de hipotermia, alteraciones de la sudoración, estreñimiento, anomalías pupilares, impotencia, cifosis y escoliosis. El curso de la enfermedad es lento y la evolución es menos grave que la de la AxD de tipo I, pero al final el desgaste muscular y la debilidad suelen provocar deficiencias motoras y disfagia. Con frecuencia la muerte se produce por neumonía por aspiración e insuficiencia respiratoria.

La AxD de tipo II es causada por mutaciones de ganancia de función en el gen de la proteína gliofibrilar ácida (GFAP) (17q21). Se han registrado tanto casos esporádicos por mutaciones de novo como casos familiares. Este gen codifica la GFAP, la proteína principal de los filamentos intermedios de los astrocitos. La sobreexpresión y acumulación de esta proteína mutante provoca la formación de cuerpos de inclusión astrocíticos (fibras de Rosenthal) a lo largo de todo el SNC. Actualmente se sabe que las fibras de Rosenthal están implicadas en la patogenia de la enfermedad.

La resonancia magnética es la técnica diagnóstica más útil, ya que la AxD de tipo II muestra como característica un predominio de las lesiones en el romboencéfalo con atrofia de leve a grave del bulbo raquídeo y la zona superior de la médula espinal. El análisis genético molecular, que revela una mutación en el gen GFAP, confirma el diagnóstico. Los resultados patológicos de las fibras de Rosenthal no determinan el diagnóstico, ya que están presentes también en otros cuadros clínicos.

El diagnóstico diferencial incluye: trastornos de la biogénesis peroxisómica, espectro del síndrome de Zellweger, aciduria glutárica de tipo I, leucoencefalopatía megalencefálica con quistes subcorticales, y otras leucodistrofias como la enfermedad de Canavan, la adrenoleucodistrofia ligada al cromosoma X y la enfermedad de Krabbe (ver estos términos). La AxD de tipo II también puede confundirse con la esclerosis lateral primaria, la esclerosis múltiple, la ataxia espinocerebelosa y la esclerosis lateral amiotrófica (ver estos términos) o con diversos tipos de neoplasia (p. ej. lesiones de la médula espinal, glioma focal del tronco encefálico o lesiones focales de la fosa posterior).

El diagnóstico prenatal es posible si se ha identificado la mutación causante de la enfermedad en un miembro de la familia.

La enfermedad se transmite por herencia autosómica dominante. Se han registrado casos tanto de novo como familiares. Se puede ofrecer asesoramiento genético a las personas con un miembro de la familia portador de una mutación en el gen GFAP, pero es difícil, porque en ocasiones la penetrancia es incompleta.

No hay cura para la AxD de tipo II. El tratamiento es sintomático y de apoyo. Es necesario monitorizar y evaluar las dificultades del habla y de la deglución. La evaluación y el tratamiento de la apnea del sueño pueden mejorar en gran medida la calidad de vida del paciente. La detección temprana de la escoliosis puede evitar complicaciones a largo plazo. A medida que la enfermedad evoluciona, la mayoría de los pacientes necesitan andador o sillas de ruedas. Los pacientes con disfagia pueden precisar una sonda de gastrostomía percutánea o la colocación de una sonda nasogástrica. Se puede ofrecer evaluación psicológica y asesoramiento para los pacientes y sus familias.

El pronóstico es bastante malo, con una supervivencia media tras la aparición de la enfermedad de 25 años.

 

 

Revisores expertos

  • Dr Albee MESSING
  • Dr Adeline VANDERVER

 

 


Fuente: http://www.orpha.net/consor/cgi-bin/Disease_Search.php?lng=ES&data_id=22345&Disease_Disease_Search_diseaseGroup=Enfermedad-de-Alexander-tipo-2&Disease_Disease_Search_diseaseType=Pat&Enfermedade%28s%29/grupo%20de%20enfermedades=Enfermedad-de-Alexander-tipo-2&title=Enfermedad-de-Alexander-tipo-2&search=Disease_Search_Simple


 

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