Síndrome CANDLE

Sinónimos: Síndrome de dermatosis neutrofílica atípica – lipodistrofia – temperatura elevada

Prevalencia: <1 / 1 000 000

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Infancia / Neonatal

 

Resumen

El síndrome dermatosis neutrofílica atípica crónica con lipodistrofia y elevación de la temperatura (CANDLE) es un trastorno autoinflamatorio poco frecuente perteneciente al grupo de síndromes de discapacidad por proteosoma (consulte este término) y se caracteriza por una fiebre recurrente de aparición temprana, edema violáceo de los párpados, lipodistrofia progresiva, inflamación articular leve, lesiones cutáneas purpúricas y retraso en el crecimiento físico.

Su prevalencia es desconocida. Se han descrito diez casos hasta la fecha en familias españolas, hispanas, caucásicas, judías y de Bangladesh.

La aparición de la enfermedad se manifiesta entre las primeras dos semanas y los seis primeros meses de vida. Las primeras manifestaciones incluyen fiebre recurrente y formación de placas eritematosas anulares cutáneas que pueden durar desde unos pocos días a unas pocas semanas y que dejan lesiones purpúricas residuales. Los rasgos faciales característicos incluyen párpados violáceos y labios gruesos. La lipodistrofia periférica (principalmente en la cara y las extremidades superiores) está presente en todos los pacientes produciendo retraso del desarrollo físico (peso y estatura bajas). También se ha descrito en la mayoría de los pacientes la artralgia sin artritis. Otras manifestaciones menos frecuentes incluyen conjuntivitis, epiescleritis nodular, condritis en oído y nariz, y episodios de meningitis aséptica. La lipodistrofia es progresiva e irreversible.

El síndrome CANDLE es debido, en la mayoría de los casos, a mutaciones en el gen (PSMB8) (6p21.3) subunidad proteosoma, tipo beta, 8. Sin embargo, se han descrito casos que no albergan una mutación en PSMB8. Este gen codifica para una subunidad del inmunoproteosoma implicada en la proteólisis y el mantenimiento de la homeostasis celular. Si se interrumpe la proteólisis, esto puede conllevar un incremento de la señalización mediada por interferón (IFN) y del estrés celular. Se cree que esta desregulación de la vía IFN es responsable de las manifestaciones vistas en esta enfermedad. Podría haber otros genes implicados pero todavía no han sido evidenciados.

Algunos síntomas pueden manifestarse de forma temprana pero muchos otros aparecen más tarde en el curso de la enfermedad. Las pruebas de laboratorio revelan la presencia de niveles elevados de reactantes de fase aguda, enzimas hepáticas elevadas y anemia crónica. Pueden notarse leves incrementos en los niveles de transaminasa hepática. Las lesiones cutáneas examinadas histopatológicamente muestran infiltraciones mononucleares atípicas de líneas mieloide y neutrófilos maduros. Los pacientes presentan calcificaciones de los ganglios basales. Las pruebas de genética molecular pueden identificar una mutación en el gen PSMB8, confirmando el diagnóstico.

El diagnóstico diferencial incluye otros síndromes de discapacidad por proteosoma, así como el síndrome CINCA, la lipodistrofia generalizada adquirida inducida por paniculitis, el síndrome Sweet (consulte estos términos), y otras erupciones anulares de la infancia y afecciones de la piel como las vistas en la leucemia mieloide aguda (consulte este término).

El diagnóstico prenatal es posible en familias con una mutación en PSMB8 conocida.

El síndrome CANDLE se hereda de forma autosómica recesiva y es posible el consejo genético.

No hay un régimen terapéutico efectivo para el síndrome CANDLE. Se ha visto que las dosis elevadas de esteroides (1-2 mg/kg/día) mejoran los síntomas de las erupciones cutáneas, la fiebre y el dolor articular, pero una vez reducido, estas manifestaciones vuelven con frecuencia. Los inhibidores del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-alpha) confieren una mejoría temporal a algunos pacientes, pero dan lugar a otras erupciones en otros. El fármaco inmunosupresor tocilizumab ha demostrado una eficacia mínima.

La esperanza de vida puede verse comprometida, produciéndose la muerte a menudo como resultado de una inflamación multiorgánica. La calidad de vida se ve afectada en gran medida ya que los pacientes afectados de esta enfermedad sufren de un nivel reducido de actividad, fiebre, dolor y episodios repetitivos de inflamación grave.

 

 

Revisores expertos

  • Dr Abhimanyu GARG
  • Dr Nobuo KANAZAWA
  • Dr Antonio TORRELO FERNÁNDEZ

 

 


Fuente: Orphanet (Síndrome CANDLE)


 

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