Síndrome de Axenfeld-Rieger

Sinónimos: Síndrome de Axenfeld
Síndrome de Rieger

Prevalencia: 1-9 / 1 000 000

Herencia: Autosómico dominante

Edad de inicio o aparición: Infancia / Neonatal

 

Resumen

El síndrome de Axenfeld-Rieger (ARS) es un término genérico que designa enfermedades genéticas solapadas, donde la afectación más importante es la disgenesia del segmento anterior del ojo. Los pacientes con ARS pueden presentar además anomalías congénitas variables múltiples.

Su prevalencia estimada es de 1/200.000.

Sus manifestaciones clínicas son muy variables. Los rasgos pueden dividirse en hallazgos oculares y no oculares. Las anomalías oculares afectan principalmente al iris: hipoplasia, corectopia o formación de agujeros en el iris imitando una policoria; a la córnea: desplazamiento prominente y anterior de la línea de Schwalbe (embriotoxón posterior); y al ángulo de la cámara: hebras de iris que unen el ángulo iridocorneal a la malla trabecular. La disgenesia ocular puede incrementar la presión ocular (IOP) dando lugar a un glaucoma. El glaucoma puede desarrollarse en la infancia, pero normalmente se da en la adolescencia o en la edad adulta temprana, a veces en la madurez. Los hallazgos no oculares más característicos son: dismorfismo craneofacial leve, anomalías dentales y piel periumbilical redundante. Las anomalías del tercio medio facial incluyen: hipertelorismo, telecanto, hipoplasia maxilar con aplanamiento del tercio medio facial, frente prominente, y puente nasal ancho y aplastado. Las anomalías dentales pueden incluir microdontia o hipodontia. También puede observarse hipospadias en hombres, estenosis anal, anomalías hipofisarias y retraso en el crecimiento.

Los pacientes con el ARS presentan mutaciones en los factores de trascripción de los genes PITX2 (4q25) y FOXC1 (6p25). Se ha identificado un gran número de mutaciones diferentes pero sin una relación clara genotipo-fenotipo. Sin embargo, las mutaciones en PITX2 se han detectado principalmente en pacientes con el ARS con cambios no oculares. El defecto genético subyacente es desconocido en el 60% de los casos, y se han asociado al menos dos loci más con el ARS.

El ARS se diagnostica mediante exámenes oftalmológicos y clínicos. Los hallazgos sistémicos asociados apoyan el diagnóstico y las pruebas genéticas pueden confirmarlo.

El diagnóstico diferencial incluye: hipoplasia del iris (IH), glaucoma congénito primario (PCG) y anomalía de Peters (consulte estos términos). La ausencia de otras anomalías de la córnea, como megalocórnea, esclerocórnea y opacidad corneal, son útiles para distinguir el ARS de otras enfermedades del segmento anterior.

Si la mutación causante de la enfermedad ha sido identificada en una familia, es posible realizar un test prenatal.

Las enfermedades del espectro del ARS se heredan como un rasgo autosómico dominante con alta penetrancia. Puede ofrecerse consejo genético a los pacientes y a sus familias.

Debe realizarse un examen anual con lámpara de hendidura, junto con gonioscopia, medidas del IOP y fundoscopia para evaluar la capa de fibras nerviosas de la retina y la afectación de la cabeza del nervio óptico por un posible glaucoma. La autoperimetría (mediciones automáticas de los campos visuales) es necesaria cuando se sospecha un glaucoma. Si éste se desarrolla, se recomienda una terapia con fármacos antes que cirugía. En caso de glaucoma, el objetivo es alcanzar un descenso del IOP. La cirugía se realiza si las gotas en los ojos no son suficientes para bajar el IOP. Los medicamentos que reducen la producción acuosa (betabloqueantes, agonistas alfa, inhibidores de la anhidrasa carbónica) son más beneficiosos que los que afectan al flujo. Sin embargo, los agonistas alfa deben usarse con precaución en niños pequeños porque es posible una depresión del SNC. Si la cirugía es necesaria, el procedimiento escogido es la trabeculectomía junto con antimetabolitos. Si se presenta fotofobia en pacientes con corectopia y policoria, las lentes de contacto pueden cubrir los agujeros en el iris.

Su pronóstico es bueno, particularmente cuando no hay glaucoma.

 

 

Revisores expertos

  • Dr Daniella BACH-HOLM
  • Pr Zeynep TÜMER

 



Fuente: Orphanet (Síndrome de Axenfeld-Rieger)


 

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