Síndrome de Felty

Sinónimos: Síndrome de esplenomegalia – neutropenia – artritis reumatoide

Prevalencia: Desconocido

Herencia: Desconocido

Edad de inicio o aparición: La edad adulta

 

Resumen

El síndrome de Felty (SF) es una forma grave de artritis reumatoide (AR; ver este término) que se caracteriza por la tríada de AR, esplenomegalia y neutropenia, y que provoca susceptibilidad a las infecciones bacterianas.

Se estima que el SF afecta a entre el 1% y el 3 % de los pacientes de AR tras una media de 10 a 15 años de padecer artritis. El SF es raro en la población afroamericana.

El SF es unas 3 veces más habitual en mujeres durante las décadas de los treinta a los cincuenta años (en los hombres se manifiesta antes). Clínicamente, la enfermedad se caracteriza por artritis crónica con destrucción articular grave que contrasta con una inflamación moderada o ausente de las articulaciones y manifestaciones extraarticulares graves. Las rodillas, las muñecas, los tobillos y las articulaciones metacarpofalángica e interfalángica proximal son las más afectadas. La afectación de las articulaciones axiales es menos frecuente. El rasgo característico de la enfermedad es la afectación articular simétrica. Se observa con frecuencia hepatoesplenomegalia y linfoadenopatía. Otras manifestaciones extraarticulares del SF son epiescleritis, vasculitis, pleuritis, fibrosis pulmonar, nódulos reumatoideos, neuropatía, úlceras en las piernas, hiperpigmentación de la piel (normalmente en la superficie extensora de la zona inferior de las piernas), anemia y pérdida de peso. La manifestación más crítica del SF es la neutropenia, que tiene como consecuencia una mayor incidencia de infecciones bacterianas (que afectan con mayor frecuencia a la piel, la boca y las vías respiratorias superiores e inferiores). En raras ocasiones, el SF puede detectarse a partir de una neutropenia en un paciente de AR. El SF puede asociarse con otras enfermedades autoinmunitarias como el síndrome de Sjögren, la vasculitis y el lupus eritematoso sistémico (LES) (ver estos términos).

La fisiopatología del SF no se conoce completamente, pero se ha propuesto que el mecanismo subyacente podría ser una respuesta autoinmunitaria contra antígenos neutrofilicos. Un aumento de la incidencia de las infecciones podría estimular una respuesta neutrofilica que incluye la deaminacion de las histonas y la expulsión de la cromatina de la célula. Las trampas extracelulares de neutrófilos (NET) que contienen histonas deaminadas formando complejos con adyuvantes bacterianos son los desencadenantes antigénicos más probables para la producción de autoanticuerpos antihistonas deaminadas. Estos autoanticuerpos o sus complejos inmunitarios pueden además estimular a los neutrófilos, de modo que se completa un ciclo automantenido que conduce a la disminución de neutrófilos maduros. En los pacientes con SF se encuentra mayor incidencia de autoanticuerpos antihistonas deaminadas. Cerca del 95 % de los pacientes de SF tienen un alelo MHC clase II HLA-DR4. Los afroamericanos tienen una baja incidencia de este antígeno.

El diagnóstico de SF incluye un examen físico y un hemograma completo en el que se ponga de manifiesto la presencia de leucopenia, neutropenia y trombocitopenia, y un alto valor sérico de factor reumatoide, anticuerpos antinucleares, anticuerpos antihistonas y positividad en HLA-DR4. El análisis microscópico de las biopsias de bazo revela el agrandamiento del centro germinal en los folículos y la infiltración de neutrófilos y macrófagos. Radiológicamente se puede observar destrucción articular grave.

El SF se diferencia de la AR por manifestaciones artríticas y extraarticulares más graves. El diagnóstico diferencial del SF también incluye leucemia de linfocitos grandes granulares (LGL) (que, cuando está asociada a AR recibe el nombre de pseudoFelty), AR, lupus eritematoso sistémico (SLE), enfermedad de Still (ver estos términos), brucelosis articular y endocarditis bacteriana crónica.

El SF es difícil de tratar y el tratamiento de referencia está destinado a la AR subyacente con el objetivo adicional de tratar la neutropenia y las infecciones recurrentes. Esto incluye algunos fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad (como la sulfasalazina y la hidroxicloroquina) y el metotrexato. También se ha utilizado factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF) para mejorar el recuento de neutrófilos. Para casos resistentes al tratamiento con esplenomegalia se puede sopesar la realización de una esplenectomía. En pacientes con SF resistente se ha utilizado rituximab (RTX) como terapia de segunda línea.

El SF tiene un mal pronóstico, y las infecciones recurrentes pueden incrementar la mortalidad.

 

 

Revisores expertos

  • Dr Nishant DWIVEDI
  • Dr Marko RADIC

 

 


Fuente: Orphanet (Síndrome de Felty)


 

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