Colestasis intrahepática familiar progresiva

Sinónimos: –

Prevalencia: Desconocido

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Neonatal / infancia

 

Resumen

La colestasis intrahepática familiar progresiva (CIFP) se refiere a un grupo heterogéneo de trastornos autosómicos recesivos de la infancia que alteran la formación de la bilis y se presentan con colestasis de origen hepatocelular. La prevalencia exacta es desconocida, pero la incidencia estimada varía entre 1/50 000 y 1/100 000 nacimientos.

Han sido identificados tres tipos de CIFP relacionados con mutaciones en los genes del sistema de transporte hepatocelular implicados en la formación de bilis. Los tipos CIFP1 y CIFP2 suelen aparecer en los primeros meses de vida, mientras que la aparición del tipo CIFP3 puede tener lugar más tarde durante la infancia. Las principales manifestaciones clínicas incluyen la colestasis, el prurito y la ictericia. La actividad de la gamma-glutamil-transpeptidasa (GGT) sérica es normal o discretamente elevada en los pacientes con CIFP1 y CIFP2, pero está muy elevada en los pacientes con CIFP3.

Otras manifestaciones adicionales pueden incluir estatura baja, sordera neurosensorial, diarrea, pancreatitis, elevación de la concentración de electrolitos en el sudor y esteatosis hepática. Los tipos CIFP1 y CIFP2 son causados por una secreción alterada de sales biliares, debida respectivamente a defectos en el gen ATP8B1, que codifica para la proteína FIC1, y en el gen ABCB11 que codifica para la proteína de la bomba exportadora de sales biliares (BSEP).

Los defectos en el gen ABCB4, que codifica para la proteína 3 de multirresistencia a los medicamentos (MDR3), dificulta la secreción biliar de fosfolípidos, y es la causa del tipo CIFP3. El diagnóstico se basa en criterios clínicos, los resultados de la ecografía hepática, la colangiografía y la histología hepática, así como en pruebas específicas que permitan excluir otras causas de colestasis infantil. La inmunotinción de MDR3 y BSEP en tejido hepático junto con un análisis de la composición de lípidos biliares puede ayudar a seleccionar a los candidatos con CIFP en los que se podría proponer el genotipado para confirmar el diagnóstico. Se puede plantear el diagnóstico prenatal en las familias afectadas en las que se ha identificado una mutación.

El diagnóstico diferencial incluye patologías que se presentan con enfermedad hepática colestásica progresiva de la infancia. En todos los pacientes debe administrarse tratamiento con ácido ursodesoxicólico (AUDC) para limitar el daño hepático. La derivación biliar puede aliviar el prurito y retrasar la progresión de la enfermedad en algunos pacientes con CIFP1 o CIFP2. Sin embargo, la mayoría de los pacientes con CIFP son, en última instancia, candidatos a un trasplante hepático. Desde el primer año de vida, se deberá realizar un seguimiento del carcinoma hepatocelular, especialmente en pacientes con CIFP2.

El trasplante de hepatocitos, la terapia génica o la farmacoterapia específica pueden constituir los tratamientos alternativos en un futuro. Los pacientes con CIFP generalmente desarrollan fibrosis y enfermedad hepática terminal antes de la edad adulta.

 

Revisores expertos

 

  • Dr Christiane BAUSSAN
  • Dr Emmanuel GONZALES
  • Pr Emmanuel JACQUEMIN
  • Dr Anne SPRAUL

 

 

 


Fuente: http://www.orpha.net/consor/cgi-bin/Disease_Search.php?lng=ES&data_id=1073&Disease_Disease_Search_diseaseGroup=Colestasis-intrahep-tica-familiar-progresiva&Disease_Disease_Search_diseaseType=Pat&Enfermedade%28s%29/grupo%20de%20enfermedades=Colestasis-intrahep-tica-familiar-progresiva&title=Colestasis-intrahep-tica-familiar-progresiva&search=Disease_Search_Simple


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