Fiebre amarilla

Sinónimos: Fiebre de Barbados
Mal de Siam
YF

Prevalencia: Desconocido

Herencia:

Edad de inicio o aparición: Cualquier edad

 

Resumen

La fiebre amarilla (YF), causada por el virus YF, es una enfermedad zoonótica que se caracteriza por fiebre y síntomas constitucionales, con la posibilidad de progresar a una grave fiebre hemorrágica vírica y fatal con shock y fallo multiorgánico.

La YF es endémica de los trópicos de las Américas y África, donde se producen, en conjunto, unos 5.000-200.000 casos clínicos y 30.000 muertes anualmente, la inmensa mayoría en África.

La mayoría de las infecciones son leves o asintomáticas. Después de un periodo de incubación de 3-6 días, los pacientes presentan normalmente una aparición abrupta de signos o síntomas no específicos que incluyen fiebre, malestar, dolor de cabeza, dolor en el pecho, y mialgia/artralgia, seguidos inmediatamente por síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos, diarrea). La mayoría de los casos se curan entonces. En una minoría, después de un periodo inactivo de unos pocos días, sobrevienen manifestaciones más graves, que incluyen ictericia, fallo hepatorrenal, hemorragia, shock y meningoencefalitis.

La enfermedad suele ser leve en niños. Los hallazgos clínicos de laboratorio más habituales incluyen un aumento en el nivel de transaminasas hepáticas y proteinuria.

Las fiebres hemorrágicas víricas están causadas por más de 25 virus diferentes. El virus YF es un miembro de la familia de los virus Flaviviridae, género Flavivirus. El virus se mantiene en ciclos zoonóticos que comprenden monos y mosquitos del dosel forestal. Los casos esporádicos se producen cuando los seres humanos son picados por estos mosquitos (YF silvestre). Los brotes mayores tienen lugar cuando los seres humanos llevan el virus de nuevo a entornos más estables, donde el mosquito urbano que actúa como reservorio, Aedes aegypti, puede propagar el virus YF directamente a los seres humanos (YF urbano). Las medidas de saneamiento y de control de mosquitos han eliminado virtualmente la fiebre amarilla urbana en América, pero continúan observándose brotes urbanos en África, donde se producen el 90% de todas las infecciones.

Las modalidades de diagnóstico más comunes incluyen el cultivo celular, test serológicos como el ensayo de inmunoabsorción ligado a enzimas (ELISA) o la determinación de anticuerpos por inmunofluorescencia directa (IFA) y la reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa reversa (RT-PCR). Debido a que no hay ensayos comerciales disponibles actualmente, estos test se realizan normalmente sólo en unos pocos laboratorios especializados.

La YF es difícil de diferenciar de una serie de otras enfermedades febriles, al menos al inicio del curso de la enfermedad. Deben ser excluidas otras fiebres hemorrágicas víricas, la malaria, la fiebre tifoidea, la leptospirosis, las infecciones por rickettsias (consulte estos términos) y la meningococemia.

Puesto que no hay un medicamento antiviral disponible para la YF, el tratamiento es de soporte, siguiendo las directrices para el tratamiento de la septicemia grave. En entornos al aire libre deben utilizarse mosquiteras tratadas con insecticida y/o paneles divisores para prevenir trasmisiones futuras. La vacuna viva atenuada YF-17D es altamente eficaz, confiriendo una protección a largo plazo en más del 95% de los receptores en un periodo de 10 días. YF-17D está indicada para personas de más de 9 meses de edad que están viajando o viviendo en zonas donde la YF es endémica. La vacunación está contraindicada en niños <4 meses y mujeres embarazadas y se aconseja precaución en personas con alergia al huevo, inmunocomprometidas, niños de 4-9 meses de edad y personas mayores, especialmente si el riesgo es mínimo, como viajes restringidos a la asistencia a conferencias en hoteles urbanos modernos sin exposición rural.

La tasa de letalidad en casos sintomáticos es del 20-50%. Shock, taquicardia, sangrado, oliguria, proteinuria y azotemia confieren un pronóstico desfavorable. Aunque la convalecencia puede ser prolongada, los supervivientes no suelen padecer secuelas duraderas.

 

 

Revisores expertos

  • Dr Daniel BAUSCH
  • Andrew BENNETT

 

 


Fuente: http://www.orpha.net/consor/cgi-bin/Disease_Search.php?lng=ES&data_id=14402&Disease_Disease_Search_diseaseGroup=Fiebre-amarilla&Disease_Disease_Search_diseaseType=Pat&Enfermedade%28s%29/grupo%20de%20enfermedades=Fiebre-amarilla&title=Fiebre-amarilla&search=Disease_Search_Simple


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