Síndrome de Nakajo-Nishimura

Sinónimos: NNS
Osteoperiostitis hipertrófica secundaria con pernio
Síndrome de amiotrofia-anomalía del tejido graso

Prevalencia: <1 / 1 000 000

Herencia: Autosómico recesivo

Edad de inicio o aparición: Neonatal / Infancia

 

Resumen

El síndrome de Nakajo-Nishimura (NNS) es un trastorno autoinflamatorio poco frecuente perteneciente al grupo de síndromes de discapacidad por proteosoma (consulte este término). Se caracteriza por lesiones similares a las de la perniosis que aparecen en la infancia seguidas de fiebre recurrente, erupciones cutáneas nodulares, lipodistrofia parcial (principalmente en las extremidades superiores y la cara) y contracturas articulares.

Su prevalencia es desconocida. En Japón, se han identificado 30 casos hasta la fecha.

Es un trastorno que tiene su inicio en la primea infancia con lesiones similares a las de la perniosis (principalmente en la punta de los dedos y en los lóbulos de la oreja) que suelen aparecer durante el primer invierno tras el nacimiento. A esto le sigue fiebre periódica y eritema nodular con infiltración e induración. La atrofia lipomuscular progresiva (principalmente en la parte superior del cuerpo) y las contracturas articulares interfalángicas llevan a una apariencia facial angular y delgada característica y dedos hipocráticos largos vistos finalmente en todos los pacientes. También se aprecia en algunos, obesidad central y miositis, que conlleva debilidad muscular. Otras manifestaciones menos comunes incluyen la baja estatura, la erupción en heliotropo sobre los párpados, tilosis grave en los pies e hiperhidrosis en manos y pies. También se ha descrito hepatoesplenomegalia. La lipodistrofia es progresiva e irreversible.

El NNS se debe a una mutación en el gen PSMB8 (6p21.3) que codifica para la subunidad beta5i del inmunoproteosoma. Hasta la fecha, todos los pacientes japoneses examinados muestran la misma mutación homocigota c.602G>T (Gly201Val) con efecto fundador. El inmunoproteosoma está implicado en la proteólisis y el mantenimiento de la homeostasis celular. Si se interrumpe la proteólisis, esto puede llevar a la acumulación de proteínas ubiquitinadas y oxidadas y la hiperactivación de la vía de señalización MAPK p38 con estrés celular. Se cree que la sobreproducción de IL-6 inducida por MAPK p38 es la responsable, al menos en parte, de las manifestaciones vistas en esta enfermedad.

El diagnóstico se basa en la presencia de al menos 5 de los 8 criterios propuestos para el NSS: un patrón de herencia autosómico recesivo, lesiones violáceas similares a la perniosis (en manos y pies), eritema nodular persistente, picos de fiebre repetitivos, dedos hipocráticos largos y pies con contracturas articulares, atrofia/adelgazamiento lipomuscular progresiva en la parte superior del cuerpo, hepatoesplenomegalia y calcificación de los ganglios basales en exploraciones por tomografía computarizada (TC). No todas estas características son evidentes hasta la infancia. El examen histopatológico revela infiltración celular mononuclear focal con vasculopatía. Los hallazgos de laboratorio incluyen niveles de proteína C reactiva (CRP) elevados e hiper-gamma-globulinemia. Los títulos de autoanticuerpos aumentan a medida que la enfermedad progresa en algunos casos, pero permanece negativo en otros. Las pruebas de genética molecular permiten identificar la mutación causante de la enfermedad, confirmando el diagnóstico.

El diagnóstico diferencial incluye otras formas del síndrome de discapacidad por proteosoma, mucopolisacaridosis, lipodistrofia parcial familiar, lupus eritematoso sistémico, lupus eritematoso paniculitis, dermatomiositis, síndrome de Sjögren, miositis por cuerpos de inclusión, síndrome de Aicardi-Goutières, enfermedad de Weber-Christian y síndrome periódico asociado a la criopirina (consulte estos términos).

El diagnóstico prenatal es posible pero no se ha llevado a cabo hasta la fecha.

El NNS se hereda de forma autosómica recesiva y es posible el consejo genético.

No hay un tratamiento terapéutico efectivo para el NNS. La fiebre y las lesiones cutáneas responden bien a la administración de esteroides sistémicos pero suele reaparecer tras su reducción. Además, tiene muchos efectos secundarios (retraso en el crecimiento, glaucoma y obesidad central) asociados con el uso a largo plazo de esteroides sistémicos. El tocilizumab ha demostrado ser eficaz en algunos pacientes. Aunque se ha informado que la kalidinogenasa y la dapsona son efectivas en algunos casos, el efecto es temporal. Estos tratamientos son todos ineficaces en la detención de la progresión de la lipodistrofia.

Aunque algunos de los síntomas del NNS pueden paliarse con tratamiento, el pronóstico sigue siendo relativamente desfavorable. Algunos pacientes pueden morir de un fallo cardíaco, probablemente debido a una insuficiencia pulmonar.

 

 

Revisores expertos

  • Dr Abhimanyu GARG
  • Dr Nobuo KANAZAWA

 

 


Fuente: Orphanet ( Síndrome de Nakajo-Nishimura )


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