El corazón es uno de los órganos más importantes de nuestro cuerpo, dado que permite llevar a través del sistema cardiovascular el oxígeno y los nutrientes que todos y cada uno de los órganos del organismo necesitan para sobrevivir.

Sin embargo, al igual que ocurre con el resto de órganos, el corazón puede verse afectado por múltiples factores. Y no estamos hablando solo de patógenos, sino que incluso aspectos emocionales pueden llegar a influir en él e incluso generar eventos y enfermedades cardíacas. Es lo que ocurre con el síndrome del corazón roto o miocardiopatía de tako-tsubo, sobre la cual vamos a hablar a lo largo del presente artículo.

Miocardiopatía de tako-tsubo: ¿qué es?

Se denomina con el nombre de miocardiopatía de tako-tsubo o discinesia apical transitoria a un tipo de patología coronaria caracterizada por la presencia de una disfunción del ventrículo izquierdo, de carácter temporal, el cual pasa tener un latido anómalo en ausencia de bloqueo de las arterias o de una lesión que explique dicho comportamiento.

Se trata de un debilitamiento del músculo cardíaco, el cual presenta hipocinesia o acinesia en las partes más apicales (en el extremo del ventrículo el músculo pierde parte o completamente su movilidad).

El ventrículo en cuestión presenta una morfología peculiar, con un abultamiento en la parte inferior o punta del ventrículo en forma de balón (otro de sus nombres es el síndrome de abalonamiento apical transitorio) que le hace tener un aspecto similar a las ollas tradicionales japonesas para el pulpo que dan nombre a este trastorno (takotsubo).

Esta alteración temporal recibe también el nombre de síndrome del corazón roto o miocardiopatía por estrés, debido a que una proporción considerable de los casos procede de la vivencia de situaciones de fuerte estrés o dolor emocional, como los que provocaría una muerte de un ser querido, una ruptura inesperada, el diagnóstico de una enfermedad a la que se teme o la vivencia de violencia de pareja.

La sintomatología es muy similar a la de un síndrome coronario agudo o un infarto: dolor torácico e insuficiencia cardíaca, existiendo también un incremento de biomarcadores cardíacos y alteraciones en el ritmo cardíaco visibles en electrocardiograma. La gran diferencia es que en este caso las arterias no se encuentran bloqueadas, pese a que el riego sanguíneo puede reducirse. Se trata de una patología que puede aparecer en personas de ambos sexos y a cualquier edad, pese a que es más frecuente entre mujeres de entre cincuenta y setenta años de edad.

Si bien por lo general estamos ante un trastorno temporal que puede llegar a normalizarse por sí misma y con un pronóstico muy favorable, lo cierto es que aunque no sea habitual en ocasiones pueden producirse complicaciones como (entre otras) fibrilación ventricular o choque cardiogénico, insuficiencia cardíaca, formación de trombos, regurgitación mitral, arritmias o ruptura de la pared del ventrículo.

Principales causas e hipótesis explicativas

Si bien las causas de la miocardiopatía de tako-tsubo no son por completo conocidas en todos los casos, precisándose de una mayor investigación al respecto, sí se conocen algunas causas típicas de esta alteración.

Una de las teorías explicativas más validadas refiere a que gran parte de los casos de este trastorno pueden explicarse por la presencia de elevados niveles de catecolaminas en sangre (algo que se ha hallado en más del 70% de los casos), a unos niveles que pueden llegar a ser de 34 veces los habituales. Estamos hablando principalmente de adrenalina, una hormona que genera excitación y activación del sistema simpático y por lo tanto genera la activación del organismo.

A su vez, este aumento se encuentra originado en muchos casos por la vivencia de un estrés severo, que puede ser tanto emocional (una pérdida, un susto, una noticia inesperada y desgarradora…) como físico (los cuáles se han localizado en alrededor de un 50% de los casos, de los cuáles alrededor de un 27% presentan causas emocionales).

Otras teorías proponen la presencia de espasmos microvasculares de tipo oclusivo como explicación de esta situación temporal, generando una breve isquemia, la presencia de una orientación anómala de la válvula mitral que genera una obstrucción en la salida del ventrículo o la presencia de deficiencias en la microvascularización coronaria.

Tratamiento de esta patología

Tal y como hemos mencionado antes, la miocardiopatía de tako-tsubo es una enfermedad transitoria que por norma general termina por resolverse por sí sola sin dejar secuelas, existiendo una recuperación completa en el 95% de los casos en alrededor de uno o dos meses. Ahora bien, ante la presentación de sintomatología es imprescindible acudir con urgencia a un hospital, dado que los síntomas son indistinguibles a simple vista de otros trastornos coronarios mucho más peligrosos.

En lo que respecta al tratamiento, por norma general la solución pasaría por mantener al sujeto hidratado y reducir o eliminar en la medida de lo posible los posibles estresores que hayan podido provocar el síndrome. También resulta posible administrar bloqueadores beta adrenérgicos o agonistas alfa adrenérgicos junto con enzima conversora de angiotensina, con el fin de facilitar el flujo de sangre en la fase aguda así como la recuperación. Asimismo, en caso de complicaciones estas deberán ser tratadas diferencialmente en función del tipo de anomalía que se pueda producir.


Oscar Castillero Mimenza

Fuente: http://bit.ly/2OB6Ifo